Poco a poco mi memoria se deshace, mis recuerdos se desvanecen…pero aún así, en mi corazón sigue encendida una tenue luz de vela que alumbra el corto camino que me queda por recorrer, y en él, las personas que me acompañan. Amor, se que quiero a alguien, alguien que me mantiene unida a la vida, ¿eres tú?. Susurras una hermosa melodía, intentando abrir mis ojos, mis recuerdos, sabiendo que en otro tiempo, quizás cuando la vida aún inundaba mi cuerpo, habrías conseguido despertar una sonrisa, una mirada, o un simple gesto, todo por lo que ahora mismo estarías dispuesto a cambiar nuestras situaciones. Sí, inconfundible, único e igualmente especial que el primer día, o aquel más lejano al que llego a recordar. ¿Cómo confundir tu manera de mirarme?, aunque no te vea, ¿cómo olvidar tu voz?, aunque no te escuche, ¿cómo esquivar la dulce melodía de tus palabras?, aunque no las oiga…¿cómo irme y alejarme de ti?. Tú, la única persona capaz de hacerme reír, haces ahora que derrame una lágrima por mi pálida y fría mejilla. No puedo hacer nada para que me entiendas, no puedo hacer nada para gritar y que tú me oigas. Pero se que tú, dulce compañero, me entiendes, se que tú, mi aliado en esta batalla, escuchas mis palabras ahogadas, se que tú haces que, cada día, luche incansablemente por volver a sonreírte. Pero ya, en este momento, mi alma se consume, mi corazón se apaga y mis sentidos comienzan a ausentarse.
Porque te siento, se que estas cansado, tu alma ya no soporta el peso de este día a día que te hago pasar, tú, en cambio, te empeñas en seguir a mi lado.
Es hora de que tu cansado rostro recupere la luz que tuvo en un pasado, es hora de que nos hablemos en silencio para decirnos “adios” esta vez. Tus ojos se humedecen, lo siento. Tus manos se aferran a mis brazos, como si pudieras así mantenerme viva, pero yo ya me dispongo a comenzar este viaje de felicidad infinita.
Siento cómo pequeñas descargas eléctricas comienzan a bailar en mis dedos hasta entumecerlos…y poco a poco avanza esta sensación por el resto de mi cuerpo.
Ahora tu dulce melodía es todo lo que llego a escuchar, me invade esa cancioncilla que tan cariñosamente cantas, y es increíble, porque hace que me sienta feliz. Recuerdo cada detalle de tu mirada, cada rincón de tu cuerpo, y hasta puedo llegar a olerlo si agudizo un poco el olfato. Lo único que sería capaz de desear en este momento, es mantener esta sensación el resto de mi vida.
…Silencio…
Ahora siento paz, ahora se quién eres, ahora se cómo sonreías, ahora los recuerdos vuelven a mi, ahora es cuando, realmente, estoy viva.
Tal vez porque no se bien que es lo que siento he decidido hacer este blog. A veces, más que alguien que te escuche,es necesario encontrar la forma de hablar. Yo voy ordenando palabras. Espero poder llegar a decir algo.
martes, 13 de enero de 2009
lunes, 12 de enero de 2009
Cartas a nadie.
Se escribe por necesidad, no por placer. Sí, es cierto, y yo necesito hacerlo. Puede que esta sea la primera vez en la que nadie entendería mi situación, pues no creo que haya ninguna parecida. Desconcertada, así es como me encuentro.
La agonía de saber o, tal vez, suponer, que nunca podré ofrecerte ni una mínima parte de lo que tú me ofreces a mí, ni tampoco podré enseñarte nada, ya que probablemente debido a mi juventud, todo lo aprendido a base de errores, las recompensas de los sufrido, forman parte ya de tu vida cotidiana. No, nunca seré suficiente.
Siempre había pensado que era lo bastante madura e inteligente para satisfacer las exigencias de cualquier persona, pero tú, con tus historias y lecciones de vida, desmontas todas mis teorías. Tú, con tus maravillosas quimeras, haces que mis sueños parezcan ridículos. Tú, con tu mirada constante, tu palabra precisa, tu sonrisa perfecta…consigues eclipsarme y hacer que, por absurdo que parezca, esté enganchada a ti, como una adicta, esperando que un día, decidas decir algo lo suficiente convincente, para sacarme de esta oscuridad en la que me has sumido inconscientemente. Yo seguiré rasgando papeles con mi pluma de odio e incomprensión, arrugando y tirando a la basura estos pensamientos, como si así pudiera hacerlos desaparecer, ordenando palabras para no hacerme tanto daño…
Con todo esto no espero hacerte sentir culpable, claro que no. No soportaría saber que puedo hacerte daño, tampoco creo que tenga ese poder. Pero aun así, disculpa si mi pena rompió tu tranquilidad, si mi desconsuelo te causó inquietud o si mi egoísmo te decepciono en algún sentido.
No se por qué, contigo lo hago todo mal, o eso me parece. Será por mi falta de experiencia, porque todo me resulta desconocido ahora, o simplemente por mis 17 años, de los que me gustaría huir en muchas ocasiones.
Voy a prestar atención a la profesora. Ojala esa absurda teoría me enseñara a no pensar en el daño que produce la vida.
La agonía de saber o, tal vez, suponer, que nunca podré ofrecerte ni una mínima parte de lo que tú me ofreces a mí, ni tampoco podré enseñarte nada, ya que probablemente debido a mi juventud, todo lo aprendido a base de errores, las recompensas de los sufrido, forman parte ya de tu vida cotidiana. No, nunca seré suficiente.
Siempre había pensado que era lo bastante madura e inteligente para satisfacer las exigencias de cualquier persona, pero tú, con tus historias y lecciones de vida, desmontas todas mis teorías. Tú, con tus maravillosas quimeras, haces que mis sueños parezcan ridículos. Tú, con tu mirada constante, tu palabra precisa, tu sonrisa perfecta…consigues eclipsarme y hacer que, por absurdo que parezca, esté enganchada a ti, como una adicta, esperando que un día, decidas decir algo lo suficiente convincente, para sacarme de esta oscuridad en la que me has sumido inconscientemente. Yo seguiré rasgando papeles con mi pluma de odio e incomprensión, arrugando y tirando a la basura estos pensamientos, como si así pudiera hacerlos desaparecer, ordenando palabras para no hacerme tanto daño…
Con todo esto no espero hacerte sentir culpable, claro que no. No soportaría saber que puedo hacerte daño, tampoco creo que tenga ese poder. Pero aun así, disculpa si mi pena rompió tu tranquilidad, si mi desconsuelo te causó inquietud o si mi egoísmo te decepciono en algún sentido.
No se por qué, contigo lo hago todo mal, o eso me parece. Será por mi falta de experiencia, porque todo me resulta desconocido ahora, o simplemente por mis 17 años, de los que me gustaría huir en muchas ocasiones.
Voy a prestar atención a la profesora. Ojala esa absurda teoría me enseñara a no pensar en el daño que produce la vida.
domingo, 11 de enero de 2009
Consecuencias...
Me veo aquí empeñada en batallas perdidas, buscando cada día quimeras,defendiendo cosas que nunca existieron, y me parezco ridícula y absurda. Intentando recuperar cosas enterradas, incapaz de recobrar la fe perdida, por más que me empeñe en repetir los mismos gestos, en recorrer los mismos caminos, en buscar detrás de otras miradas, de otras sonrisas, para hallar algo que no existe más que en el olvido. Pero abandono. Abandono todo lo que fui o quise ser, todo lo que quisieron que fuera y no fui, todo lo que debería haber sido, pues no hay derrota mas humillante que la de una lucha en la que estas solo e intentas defender algo que nunca tuvo sentido. Ahora que he conocido de cerca las consecuencias de la cobardía, la de aquellos que no sueñan ni arriesgan por miedo a perder o simplemente por pura comodidad…prefiero permanecer a la espera de alguien que vuelva a enseñarme que el coraje no es la ausencia de miedo, sino el considerar que hay algo más importante que él, y así la importancia de luchar por lo que se quiere. Mientras tanto seguiré soñando…recordando, tal vez, todo aquello en lo que alguna vez creí, hasta que ya no tenga sentido.Lamentarme de lo perdido sería saber muy poco de la vida.
viernes, 9 de enero de 2009
Triste espectáculo...
...Cuando la mala suerte se empeña en hacer presencia en nuestra vida, no queda más remedio que sucumbir a su cruel encanto y adentrarnos en sus solitarias madrugadas en las que el presente carece de sentido y el futuro parece difuminarse...
Enamorarse es hermoso, y mentiría si dijera lo contrario...pero me pregunto si merece la pena correr el riesgo de que te destrocen los sueños al exponer el corazón de esa manera...
Quizás todo esto es solo un vulgar escenario...al que se sale a actuar para recibir aplausos de manos que no conoces pero a las que parece entretenerles tu triste vida...
Un corazón roto...unos aplausos.
Un cuerpo que perdió su alma...ojos que esperan saber el final de la historia.
Lágrimas...fugaces risotadas...¿quizás se toman en serio las lágrimas de un payaso?Claro que no...todo forma parte del espectáculo.
Así que sigamos con la actuación...divirtamos al público..."the show must go on"...¿no?
Enamorarse es hermoso, y mentiría si dijera lo contrario...pero me pregunto si merece la pena correr el riesgo de que te destrocen los sueños al exponer el corazón de esa manera...
Quizás todo esto es solo un vulgar escenario...al que se sale a actuar para recibir aplausos de manos que no conoces pero a las que parece entretenerles tu triste vida...
Un corazón roto...unos aplausos.
Un cuerpo que perdió su alma...ojos que esperan saber el final de la historia.
Lágrimas...fugaces risotadas...¿quizás se toman en serio las lágrimas de un payaso?Claro que no...todo forma parte del espectáculo.
Así que sigamos con la actuación...divirtamos al público..."the show must go on"...¿no?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)